La poliurea en frío es un recubrimiento de altas prestaciones químicas y mecánicas, diseñado para ofrecer una protección duradera frente al agua, la humedad y el desgaste. Su gran ventaja es que puede aplicarse manualmente —con rodillo, brocha, labio de goma o equipos Airless de relación variable— sin necesidad de altas temperaturas, lo que facilita su uso tanto en obra nueva como en proyectos de rehabilitación.
Este material forma una membrana continua, elástica e impermeable, con una excelente resistencia a la tracción, al desgaste y a la intemperie. Además, destaca por su rápido tiempo de curado, que suele estar entre 2 y 3 horas, permitiendo una puesta en servicio mucho más ágil que otros sistemas de impermeabilización.
Para lograr un acabado perfecto y una dosificación precisa de la mezcla, se recomienda la aplicación mediante pistola Airless o pulverizadores multicomponente, lo que garantiza una cobertura uniforme y una impermeabilización sin juntas ni puntos débiles.
Gracias a su versatilidad y alto rendimiento, la poliurea en frío se ha convertido en una solución ideal para la impermeabilización y protección de cubiertas, terrazas, depósitos y otras superficies expuestas a condiciones exigentes.
¿Necesitas más información? Nuestro equipo de expertos te atenderá y resolverá todas tus dudas.